Fuego en el Delta del Paraná:

“Los focos nunca se terminaron y están cada vez más cerca de los centros urbanos”

Ni el fuego ni los reclamos se interrumpieron. Desde el año pasado, y con un historial de larga data, los focos de incendio preocupan y movilizan a organizaciones ambientalistas y comunidades en distintos puntos del Delta del Paraná. Pero la protesta recrudeció en los últimos días, mientras aumentan los problemas respiratorios por la presencia de humo, potenciada por la falta de respuesta ante una exigencia masiva para que avance en el Congreso el tratamiento de la Ley de Humedales.

“Hay focos frente a Villa Constitución, San Nicolás, San Pedro. Tenemos reportes de esa zona que dicen que se quemaron como 10 mil hectáreas en tres-cuatro días.

Ya hubo cinco mil y pico de focos en lo que va del año.

No sabemos si hay más, porque nunca se terminaron, pero ahora están más cerca de los centros urbanos”, alertó Juan Camelia, de la Multisectorial Humedales de Rosario (MH), que el domingo último retomó el corte del puente de Victoria como forma de visibilizar la urgencia del reclamo. La asamblea de este martes podría decir que los cortes vuelvan los próximos fines de semana.

“Tuvimos un accidente terrible donde murieron una mujer y su beba, según los medios periodísticos fue por la visibilidad afectada por el humo. Y también está la falta de respuesta al ingreso al Congreso del petitorio por la Ley de Humedales.

Por eso, por la falta de acción de la clase política y del Poder Judicial, decidimos en asamblea de emergencia cortar el puente, y probablemente se mantenga los próximos fines de semana”, anticipó en diálogo con Tiempo.

Tenemos reportes de vecinos con problemas respiratorios y fotos de las cenizas en las manos de la gente, cenizas grandes. El observatorio de la Universidad de Rosario, que mide la calidad de aire, el fin de semana dio muy mal, muy tóxico”, acotó para dar cuenta de la gravedad de la situación.

Mientras se organizan más movilizaciones, el fuego apremia. Este martes partió desde Rosario una delegación de la Multisectorial hacia San Nicolás. “Se armó ante un pedido de organizaciones de ahí, con equipamiento y gente capacitada. Ya se hizo el año pasado, cuando armamos un operativo porque se estaban por prender casas de isleños: movilizamos 400 personas mientras que el Plan Nacional de Manejo del Fuego mandó 11 brigadistas”, contrastó Camelia.

En las últimas horas, el director de Bomberos Zapadores de la provincia de Santa Fe, Andrés Lastorta, dijo a la prensa local que “nunca se vio tanta quema”. Desde Villa Constitución, uno de los epicentros del problema, Fernanda Del Carlo –de la agrupación local de Vecinos Autoconvocados Salvemos los Humedales- recordó que las quemas en la región llevan dos décadas, pero que el drama del fuego y el humo se incrementaron en los últimos años, con el avance de la frontera agrícola y los emprendimientos inmobiliarios.

“Siempre hay focos. El año pasado intervino la Justicia Federal y la respuesta de Nación fue anunciar los faros de conservación. Hay cinco, uno estaría en Villa Constitución y daría la posibilidad de que se detecten las alertas tempranas, con antenas, drones, estación meteorológica para detectar calor, lanchas, guardaparques. ¿Qué pasó con eso? Nada”, cuestionó.

Del Carlo alertó que “como están ahora los pastizales de secos, en un segundo se prenden. Si hace calor como hoy, no se puede parar. Ni Nación ni Provincia invirtieron para generar logística contra el fuego y ahora no dan abasto los brigadistas: también hay focos grandes en el norte de Santa Fe y van para un lado y los llaman del otro.

Ayer se quemó un rancho frente a Villa Constitución y habían ido a san Nicolás que está desmadrado y se tuvieron que volver porque se priorizan las ranchadas. Hay un estado de agotamiento de la gente que está poniendo el lomo”.

La ambientalista remarcó también que “hay una población isleña que se tuvo que ir y de la que hay muy poco registro. Gente empobrecida por sus recursos, porque la pesca era su principal recurso. Toda esa gente se invisibilizó”.

Y mientras el humo corre a isleños e isleñas, en la zona continental “se ve el hongo gigante” del humo y “cuando viene para este lado, respiramos cenizas. Hay un montón de chicos en las guardias pediátricas con problemas respiratorios. El humo penetra. En un contexto donde todos te dicen que ventiles por el covid”. Por todo esto, con máscaras de carpinchos -flamante emblema del reclamo por los humedales- salieron a visibilizar una vez más que la necesidad de frenar las quemas es urgente.

FUENTE: Tiempo Argentino

Por: Luciana Rosende

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