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Dom, Mar

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Además del Malbrán se realizarán en 3 hospitales nacionales y en 8 provincias

Tengo dos pañuelos blancos en mi casa desplegados sobre la biblioteca. Uno era de mi madre Laura Bonaparte, y el otro de Olga Aredes. Hoy pude vencer la reticencia a exponer a la intemperie estas reliquias entrañables y las colgaré en el balcón de mi casa. Podría haber recortado triángulos de tela blanca pero no hubiera sido lo mismo. El 24 pasa por fuera y también por dentro. Y los pañuelos de mi madre y su amiga en el balcón, es lo que se verá, pero también es lo que me pasa a mí y lo que yo entiendo que le pasa a todos este día.

Recuerdo en México, en 1979 creo, a mi madre escribiendo. Pregunté qué hacía. Y me dijo: “hay que escribir a la ONU para que declare delito de lesa humanidad a la desaparición forzada”. Era una campaña de Amnistía, donde ella colaboraba. La miré con escepticismo y hasta con pena. Pensé que al menos eso le hacía bien, que le servía de consuelo. El tonto era yo. Ella estaba pensando en que era la única forma de que no prescribieran los delitos de la dictadura y pudieran ser juzgados alguna vez. Y estaba pensando en juzgarlos cuando todos los demás pensábamos que ni siquiera íbamos a poder regresar.

El otro pañuelo me lo dio Olga porque la acompañé a las primeras marchas que se convocaban en el pueblo de Libertador General San Martín, en Jujuy, para la Noche del Apagón. Había viajado también cuando ella hacía sola las rondas en la plaza y nadie del pueblo se atrevía a acompañarla por no desafiar al omnipresente ingenio Ledesma.

Ese día sentí tanta vergüenza, mucha vergüenza, cuando la ví con su cartelito de palo y cartulina y su pañuelo, dar vueltas sola a la plaza. Podría haber sentido orgullo de ella y las demás madres, pero sentí vergüenza por nosotros. No tiene sentido que me expliquen si tenía razón o no. Me transmitió vulnerabilidad, abandono, desprotección, soledad infinita, negrura. Imposible de soportar. No sabía dónde meterme mientras ella caminaba.

Pero Olga, como las madres, --como mi madre-- lo soportaba, con la fotografía de su marido clavada con chinches a un palo, su marido el doctor Luis Aredes, el ex intendente secuestrado y desaparecido. Y lo podía soportar porque ella no estaba pensando en ella, como pensaba yo, sino en su desaparecido. Y todo lo demás quedaba relegado.

En cada Madre de Plaza de Mayo, en las Abuelas y Familiares, hay una historia así, que me supera. Esa carga poderosa es como el diamante que surge del carbón, un tesoro forjado en la historia más atroz de la dictadura, que nos excede como personas y sustrae de esas biografías una música coral que se incrusta en el alma popular de este país.

Allí vamos a buscar lo más noble cada 24 de marzo. Son ellas también por supuesto, pero es más que ellas, es el valor, no de valentía, sino de pureza, de desprendimiento impregnado de amor, esa vibración invencible que las sostuvo en cada vuelta.

Esta sociedad supo parir lo monstruoso. Y para derrotar a la monstruosidad que había parido, hizo nacer a lo más virtuoso. Y así asistimos a ese duelo mítico entre colosos desalmados y almas sublimes. Ya no son los represores y las Madres, sino lo que ellos y ellas significan. Se descarnaron como en los mitos griegos y se convirtieron en paradigma, valores éticos y morales, emociones básicas y duras. Constituyen la personificación argentina de una batalla que comenzó con la humanidad.

Detesto ser pomposo. No va conmigo. Pero es como me surge explicar lo que significan para mí estos dos pañuelos, esta fecha y este acto que no se hará en la plaza sino en los corazones. Es lo que significa para mí y lo que me parece que significa para el país. Lo que una sociedad inteligente puede aprovechar para aprender, para apropiarse hasta de la más mínima migaja de esta historia que será contada y repetida durante generaciones de padres a hijos en la Argentina.

El virus logró que por primera vez en mucho tiempo el acto salga de la calle, de los cuerpos apretados y el grito ronco, de la bandera gigantesca con los miles de rostros de los desaparecidos, con las Madres y los organismos de derechos humanos en la primera fila. Para los luchadores ha sido convocatoria inexorable. Para otros ha sido el único día que los convoca.

El neoliberalismo nunca entendió la esencia de esa mixtura profunda que se produjo entre sociedad y derechos humanos. Fracasó cada vez que quiso frenar el acto. Creyó que era como decir “siempre hubo pobres” o “el curro de los derechos humanos” y listo. Misteriosamente, cada vez que lo intentó, en vez de achicarlo, lo agrandó. Todavía no se dio cuenta, creo, que siempre que lo hizo agredió un rincón de la consciencia colectiva que se apropió de la historia.

Es el primer 24 de marzo después de cuatro años un gobierno que no fue amigo de los derechos humanos y no se hará el acto en la calle. Hubiera sido una vez más expresión de su vitalidad para sobrevivir. No habrá marcha, pero habrá muchos balcones con pañuelos. La salud física podrá ser, pero no está en cuarentena la salud moral de este país. Esa estará en los balcones, como los dos pañuelos blancos que sacaré de mi biblioteca.

Y sé que mi madre ni Olga los podrán ver, pero las recordaré a ellas y a todas sus amigas y compañeras a las que tuve y tengo el enorme privilegio de conocer y que me concedieron sus afectos y alegrías. Tendría que haber sido tristeza ¿no? Otro misterio, porque sus historias eran y son la tristeza. Pero luchar contra el origen de la tristeza produce una alegría. Una que brilla en la oscuridad. Increíble, si no fuera porque las conocí a ellas.

No habrá acto en la calle, lo que provocará más de una sonrisa en los amigos de los represores. Y se equivocan otra vez como se han equivocado siempre. Porque no sé si se entiende lo que estoy tratando de decir: No habrá gente en la calle pero no importa porque todo pasa en el corazón de la gente.

FUENTE: Página 12
Por: Luis Bruschtein

La norma establece (entre otras cosas) que el progenitor, referente afectivo o familiar que tenga a su cargo realizar el traslado, debe tener en su poder una declaración jurada a fin de ser presentada a la autoridad competente, junto con el Documento Nacional de Identidad del niño.

Una persona murió, la cuarta desde el inicio de la pandemia, y otras 67 fueron diagnosticadas con coronavirus, con lo que totalizan 225 los afectados, según informó el Ministerio de Salud de la Nación.

El Ministerio de Seguridad de la Nación informó que 645 personas fueron detenidas por la Gendarmería Nacional, 48 por la Policía Federal, 29 por la Policía de Seguridad Aeroportuaria (PSA) y 6 por la Prefectura Naval. A esas cifras se le suman las de las diferentes fuerzas provinciales.

El decreto dado a conocer en la noche del jueves establece quiénes son las personas que quedan al margen de la disposición general de "Aislamiento social, preventivo y obligatorio", siempre y cuando sus movimientos se den en el marco del cumplimiento de sus deberes laborales, considerados esenciales por el Gobierno:

Fue dispuesto por el presidente Alberto Fernández con el acuerdo de los gobernadores y comenzó a regir en el primer minuto de hoy. Se busca mitigar la expansión de la pandemia en todo el país. Los puntos clave.

 

El Presidente anunció un aislamiento social desde mañana hasta el 31 de marzo

El "aislamiento social, preventivo y obligatorio" dispuesto por el presidente Alberto Fernández con el acuerdo de los gobernadores comenzó a regir en el primer minuto de hoy y se extenderá hasta el próximo 31 de marzo, con el fin de mitigar la expansión de la pandemia de coronavirus en todo el país.

Así surge de lo dispuesto por el Decreto 297/2020 publicado en la edición de hoy del Boletín Oficial, de acuerdo con lo anunciado anoche por el mandatario, tras una reunión que mantuvo con los gobernadores en la Residencia de Olivos.

La obligación de permanecer en las residencias habituales y de abstenerse de concurrir a los lugares de trabajo, como así también la prohibición para el desplazamiento por rutas, vías y espacios públicos a fin de "prevenir la circulación y el contagio del virus COVID-19" regirá durante doce días, de acuerdo con la norma, que prevé severas sanciones, contempladas en el Código Penal, para quienes infrinjan las restricciones.

"Cuando se constate la existencia de infracción al cumplimiento del aislamiento social, preventivo y obligatorio, o a otras normas dispuestas para la protección de la salud pública en el marco de la emergencia sanitaria, se procederá de inmediato a hacer cesar la conducta infractora y se dará actuación a la autoridad competente, en el marco de los artículos 205, 239 y concordantes del Código Penal", indica el texto.

La norma señala, a su vez, que la medida se adopta "ante una potencial crisis sanitaria y social sin precedentes" y con el objetivo de "proteger la salud pública", lo que define como "una obligación inalienable del Estado nacional".

"Nos encontramos ante una potencial crisis sanitaria y social sin precedentes, y para ello es necesario tomar medidas oportunas, transparentes, consensuadas y basadas en las evidencias disponibles, a fin de mitigar su propagación y su impacto en el sistema sanitario", sostiene el Decreto de Necesidad y Urgencia n sus considerandos.


Qué implica el aislamiento

El texto establece que el aislamiento regirá "desde el 20 hasta el 31 de marzo inclusive del corriente año, pudiéndose prorrogar este plazo por el tiempo que se considere necesario en atención a la situación epidemiológica".

Además, estipula que, "quienes se encuentren cumpliendo el aislamiento dispuesto en el artículo 1°, solo podrán realizar desplazamientos mínimos e indispensables para aprovisionarse de artículos de limpieza, medicamentos y alimentos".

Durante la vigencia del aislamiento, "no podrán realizarse eventos culturales, recreativos, deportivos, religiosos, ni de ninguna otra índole que impliquen la concurrencia de personas" y además "se suspende la apertura de locales, centros comerciales, establecimientos mayoristas y minoristas, y cualquier otro lugar que requiera la presencia de personas".

En tanto, en su artículo 6, el DNU enumera 24 excepciones al cumplimiento del aislamiento para las personas afectadas a las actividades y servicios declarados esenciales en la emergencia, y se especifica que "sus desplazamientos deberán limitarse al estricto cumplimiento de esas actividades y servicios".

Entre esas excepciones, se encuentra -entre otros- el personal de salud, de las fuerzas de seguridad, de las Fuerzas Armadas, la actividad migratoria, el Servicio Meteorológico Nacional, bomberos y control de tráfico aéreo.

También, autoridades superiores de los gobiernos nacional, provinciales, municipales y de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, y trabajadores del sector público nacional, provincial, municipal y de la Ciudad, convocados para garantizar actividades esenciales requeridas por las respectivas autoridades.

Además, quedan fuera del alcance de las prescripciones del aislamiento el personal de los servicios de justicia de turno, personal diplomático y consular extranjero, como así también las personas que deban asistir a otras con discapacidad; a familiares que necesiten asistencia; a personas mayores; a niños, a niñas y a adolescentes, entre otras especificaciones.

FUENTE: Telam

El próximo 22 de marzo se celebra el Día Internacional del Agua. Decenas de asambleas y organizaciones confluyeron en los últimos meses para organizar la Primera Marcha Plurinacional por el Agua para los Pueblos, que iba a realizarse este domingo en la ciudad de Buenos Aires y debió suspenderse. Sin embargo, sus reclamos se hacen escuchar en las redes y desde los distintos territorios donde el extractivismo está afectando este bien común.


Este 22 de marzo del 2020 es el Día Internacional del Agua, y en estos días de cuarentena, en los que cada gesto de nuestras rutinas entra en un signo de pregunta, es momento de mirar en su transparencia, en su omnipresencia. Lavarnos las manos, por ejemplo, el gesto que ahora repetimos decenas de veces al día para proteger nuestra vida y la de los demás, esconde uno de los bienes comunes más esenciales para nuestra supervivencia. En estos días, también, la megaminería, el fracking y los agrotóxicos, entre otras industrias extractivistas, avanzan sobre distintos territorios y comunidades y dejan a su paso la contaminación y la escasez del agua para los pueblos.

Por eso, el próximo domingo, decenas de asambleas socio-ambientales y organizaciones iban a realizar la Primera Marcha Plurinacional por el Agua para los Pueblos. Cientos de personas de diferentes provincias y localidades llevaban semanas preparando su viaje para ocupar las calles de Buenos Aires en defensa de este bien común y para denunciar el modo en que el derecho al agua está siendo vulnerado por políticxs, empresarixs y transnacionales. Ahora, a partir de la cuarentena, la marcha fue suspendida, pero sus reclamos siguen intactos y circulan por las redes sociales.

“La alarma y la conciencia que hoy tenemos con respecto al peligro que corre nuestra vida por un virus, es la alarma que sufrimos día a día en cada uno de nuestros territorios”, expresaron desde el Movimiento Plurinacioonal del Agua para los Pueblos.

En un comunicado bajo el título “22M: La palabra no está en cuarentena” las organizaciones y asambleas denuncian: “Mientras discutimos los orígenes de la pandemia de Coronavirus, vivimos una realidad tan o más grave y que los gobiernos no pueden esconder más. La manipulación de la naturaleza aniquiló los ecosistemas. Nos fumigan, perforan la tierra, elaboran sustancias o materiales con químicos, imponen obras faraónicas y actividades económicas sin licencia social, y de esa manera envenenan el subsuelo, el agua y el aire. Matan seres humanos, animales y plantas y por ende nuestra cultura, nuestra historia, nuestra espiritualidad y nuestro futuro”.

Crisis de agua la-tinta

Asambleas socio-ambientales, pueblos originarios, vecinxs autoconvocadxs, ONGs, comunidades campesinas alzaron su voz mediante esta red en defensa del agua, con organizaciones provenientes de una enorme cantidad de provincias: Jujuy, Chaco, Formosa, Corrientes, Salta, Tucumán, Catamarca, La rioja, Córdoba, Santa Fe, Buenos Aires, San Luis, San Juan, Mendoza, Neuquén, Río Negro, Chubut, Santa Cruz, Tierra del Fuego. La defensa del agua a lo largo y a lo ancho del país señala la manera en que este bien común se encuentra amenazado en casi todo el territorio nacional.

Entre las principales problemáticas que afectan hoy al agua en Argentina incluyen los desalojos a las comunidades originarias, el fracking y los agronegocios, los desmontes e incendios intencionales para beneficiar negocios inmobiliarios y monocultivos, la megaminería metalífera, así como represas, pasteras, curtiembres, salmoneras, basurales a cielo abierto, contaminación cloacal y privatización de los espacios públicos y el agua.

Al mismo tiempo, denuncian “la complicidad del gobierno con el saqueo que permite el extractivismo planificado como política de Estado”, la promoción de “una legislación favorable a las corporaciones como Barrick, Monsanto/Bayer, Chevron, y otros, responsables de los delitos ambientales”. En este sentido, subrayan el derecho al ambiente y el deber constitucional del Estado de proteger las fuentes de agua y garantizar su acceso a toda la población. Entre otros reclamos, también advierten el incumplimiento del Convenio 169 de la OIT y de la ley 26160/06 de Relevamiento Territorial de Comunidades Indígenas y sus prórrogas, por lo que exigen “la efectiva titularidad de su Propiedad Comunitaria con sus fuentes de agua”.

Por otro lado, en este nuevo Día Internacional del Agua es importante traer a la memoria las enormes movilizaciones que en diciembre pasado ocuparon las calles de Mendoza y lograron la derogación de la ley 9209, un triunfo que permitió frenar la explotación minera contaminante y que demostró una vez más la capacidad del pueblo para organizarse y salir a las calles en defensa del agua y de la vida.

FUENTE: Redacción La tinta. Imagen de portada: Aisha Maya Bittar – Revista Vómito.

 

“Ganamos un mes” dice a lavaca la epidemióloga Silvana Figar en referencia a la velocidad de respuesta local frente al coronavirus, en comparación con lo ocurrido en China y algunos países europeos, aunque el problema recién está empezando. “Y con el correr de las horas se van a ir anunciando nuevas medidas que faciliten cumplir el aislamiento”. Es coordinadora del área de Salud Poblacional del Hospital Italiano y voluntaria en los equipos que enfrentan esta crisis sanitaria. Más allá del tiempo ganado, los modelos matemáticos con los que evaluar los niveles de contagio muestran a la comunidad en zona de riesgo. Frente a eso, Figar propone también pensar otras cuestiones motivadas por el brote mundial de coronavirus COVID-19. ¿Cómo relacionar pandemias y cooperación? ¿Y con el consumo? ¿Con qué paradigmas razonar lo que se está viviendo? ¿Cuál es la función de los miedos y de los medios? Reflexiones frente a las pandemias del siglo 21.


“Las medidas que se están anunciando son perfectas. Los modelos de predicción matemáticos muestran el valor de medidas tomadas a tiempo. Se van a seguir anunciando estrategias para facilitar el cumplimiento del aislamiento y eso da esperanza” explica la doctora Silvana Figar, coordinadora del Hospital Italiano en el área de Salud Poblacional, y parte del equipo de la entidad que investiga temas socioambientales como lo han hecho, por ejemplo, con los efectos en la salud de la aplicación de agrotóxicos en localidades de Entre Ríos como Villa Elisa.

“Argentina está pudiendo contar con información de epidemiólogos de todo el mundo, tenemos incluso un foro internacional en el que estamos interconectados y en el que estamos manejando justamente modelos matemáticos que permiten entender de qué modo se viraliza la enfermedad y la importancia de prevenir a tiempo el problema. Hay mucho aprendizaje que nos llega por esa vía. Desde Europa principalmente, hay epidemiólogos que quieren ayudar planteando que lo que les pasó a ellos no nos pase a nosotros. No estamos solos en eso”.

Sostiene Figar: “Ganamos un mes. No es lo que pasó en China donde hubo cuatro casos con neumonías graves sin causa, internadas, cuyos inicios de síntomas habían sido el 8 de diciembre. Recién a fines de ese mes se reconoció la epidemia. O sea que la circulación viral social era anterior al 8 de diciembre, iba contagiando y enfermando a muchísima gente, y estuvieron más de un mes sin poder dar repuesta”.

“Por eso el problema tiene que ver con haber llegado demasiado tarde. Nosotros, con el diario del lunes, tuvimos la oportunidad de tener ese mes a favor para poder plantear más a tiempo las medidas de contención social, y eso puede lograr que, cuando venga la epidemia, el número de casos se aplane”. Silvana se fundamenta en los modelos matemáticos difundidos por el ingeniero español Tomás Pueyo (residente en los Estados Unidos) en su trabajo “Why you must act now” (Por qué ustedes deben actuar ahora). Allí Pueyo explica que la capacidad exponencial de contagio del virus hace que la única forma de amortiguar el crecimiento de la epidemia sea mediante el aislamiento social, y que esa distancia social es la única capaz de salvar vidas.

Demuestra que los casos reales son muchos más que los “casos conocidos” (hasta 10 o 15 veces más) y que en Wuhan y otras 15 ciudades chinas el aislamiento social fue lo único que detuvo el brutal crecimiento de casos reales.


Explica Figar: “Hay un reporte muy bueno de este lunes en el que China está bajando sus cifras. Está teniendo la misma tasa de casos curados que de nuevos. Eso ameseta la tendencia y permite que se controle mejor la enfermedad”.

Silvana participó además en el Diplomado en Periodismo y Comunicación Ambiental Andrés Carrasco, de la Cooperativa lavaca, y compartió percepciones, datos y reflexiones a partir de lo que está ocurriendo en la sociedad. Algunos de sus conceptos, como para incentivar el debate y las acciones en tiempos en que el miedo puede ser un dispositivo paralizante.

¿Competencia o cooperación?

“Estoy colaborando en el Ministerio de Salud de Nación y de CABA, llamé y ofrecí voluntariamente mis servicios como epidemióloga, dada la situación. En el 107, me consta, se armó un equipo excepcional de seguimiento de los casos que se van presentando. En Argentina estamos con la suerte de tener el diario del lunes, porque Italia, China, ya están pasando por situaciones que a nosotros nos permiten prever cómo trabajar socialmente esta epidemia, esta pandemia. Y, en ese sentido, se nos da esta oportunidad de construir nuevas estrategias que vayan dirigidas a lo que es la prevención de la transmisión social del virus”.

“Uno de los temas que aparecen en estas situaciones es: ¿cómo construir el lazo social que tiene el poder de dar vuelta una realidad social cualquiera sea? Sobre esto hay muchas teorías, hay un montón de sociólogos que apoyan que es posible y, dicho de manera muy dicotómica, lo siguiente: o creemos que los seres humanos sobrevivimos compitiendo o creemos que sobrevivimos cooperando”.

La enseñanza de las epidemias

“Estamos entrando hoy en una etapa que nos convoca a reconstruir el lazo social y a entender cómo es el ser humano trabajando con un concepto de cooperación, de potenciación y creatividad, para la transformación de su contexto tanto ambiental como social. Soy una convencida de que las epidemias vienen a enseñarnos justamente a construir esa cooperación. La epidemia es una enfermedad que le viene al conjunto, a toda la sociedad, con lo cual las respuestas terapéuticas -si me pongo paramédica-, tienen que ser diseñadas desde el conjunto y no a título individual”.
“La historia muestra que las epidemias siempre dan esa oportunidad de que aparezca lo solidario, lo fraterno, el trabajo colectivo comunal. Y, como todo, en las sociedades hay un 20% que piensa así, otro 20% que va a tener conductas individuales que hay que respetar porque probablemente están orientadas desde el miedo, y una masa importante que sería ese otro 60%, que un poco va a ir a donde estos dos extremos lo lleven. Por eso es tan importante en este momento, cuando todavía estamos en una fase de contención, lo que ocurre con aquellos que al miedo lo han podido transformar en la contracara del miedo y lo traducen en acciones activas”.

Lo activo y lo pasivo

“Esas personas que yo menciono como activas, es necesario que empiecen a ser quienes dominan la voz de las sociedades. Voy a ir a un ejemplo: Circuló un whatsapp donde decía: “Si ves una persona que vino del extranjero y no cumple la cuarentena, llamá al Ministerio de la Nación al 0800”. Eso no debería viralizarse si tenemos una malla social que pueda contrarrestar un accionar local de sujetos. O sea: ¿conocés a esa persona? ¿Podés abordarle y hablarle, en vez de tener un miedo y disparar una acción de control por un tercero?”.

“Es decir, yo me hago cargo de mi responsabilidad porque soy un sujeto ya consciente y sé que algo puedo hacer, no me pongo pasivo y espero que un papá Estado me lo resuelva. Y sobre todo, la forma de resolverlo: lo que yo quiero evitar es la militarización de una epidemia. Entonces, si hay algo que sé que se puede hacer, porque lo hemos hecho en la red pública de salud AMBA, hemos trabajado el concepto de salud colectiva, es encontrarnos en esos debates singularizantes en cada contexto, en cada particular. Ustedes ahora piénsense desde lo individual: ¿qué poder tienen de ir a proponer un diálogo para construir con inteligencia colectiva alguna acción, que será útil para la situación particular de ustedes? Entonces es la suma de singularidades y acciones de ciudadanos autónomos o con autonomía relativa, la que hace la transformación”.

El nuevo enfoque

“En ese enfoque es donde podemos hoy hacer algo nuevo, que no está, aunque nuestra sociedad se ve desafiada a ver quiénes somos los actores que ganamos el tejido social, sobre todo las redes sociales, para invitar a las personas a sumarse, a pensarse en particular y con acciones. Otro ejemplo: me están llegando propuestas porque además ya he armado un grupo que lo llamamos de Prevención Biopsicosocial de la Epidemia. Hay gente del ámbito de la salud, pero se han sumado líderes comunitarios, aquellas personas que vienen de merenderos, de comedores, o los que cuidan geriátricos. Tuvimos tres encuentros la última semana. Hay una enfermera con sus instrucciones, compartimos conocimiento e información, saber qué es el virus y qué me puede hacer, se contestan las dudas, pero se contestan dentro de una dinámica también más bio-psico-social, que arranca con el miedo, y sobretodo este miedo que imponen los medios de comunicación que colaboran muy poco”.

“Así empezamos a deconstruir qué herramientas damos una vez que tenemos información, una vez que vemos nuestro espacio particular, y que empezamos a darnos cuenta de que es una oportunidad de trabajar con el otro. Entre los que están ahí: ¿cómo ven que pueden hacer algo? Al principio uno va por el cierre, por todo lo que no se puede hacer. Con tanta información negativa, empiezo a cerrarme, a quedarme sin poder respirar. En estos encuentros que hacemos, y que ustedes mismos pueden hacer, se puede pensar con el otro cómo pasar del ‘no puedo’ al ‘qué es lo que sí puedo hacer’. Y el ser humano en esos casos pasa de la emoción del miedo a una emoción proactiva, si estoy con otro o una otra que me da un incentivo para actuar de otro modo”.

“Entonces es una combinación entre dar información y dar seguridad, y recuperar potencial innovativo y creativo, que cada uno singulariza es su contexto, para dar una solución al problema. En vez de negarlo, en vez de pedirle al Estado que se haga cargo y, menos todavía, en vez de pelearme con el otro porque es el que me trae la mancha, o que se porta mal. Eso lleva a comportamientos sociales que terminan pidiendo mano dura, y al final vemos la respuesta del Estado que, como tampoco sabe qué hacer, saca a todos los militares a la calle y sabemos también todo lo que pasa con eso”.

“Lo que me desvela es entonces cómo nos entrelazamos, porque la sociedad tiene otro nivel de maduración, de entramado, y no da lugar a respuestas de este 20% asustado que cree que hay un malo y entonces la fuerza pública es la que da respuesta y me cuida”.

Cuando no hay grieta

“Sobre la epidemia, hoy no hay circulación viral activa. O sea, hoy yo puedo transitar con mis resguardos de distancia social de cualquier ser humano, porque estoy aprendiendo para la fase que sigue, que es la 3. Entonces, en esta fase es que podemos prever la conducta de miedo a futuro, porque en cuanto la sociedad tome miedo, por ahí gana ese 20% que se aísla y no permite este espacio de construcción del que estamos hablando”.

“Argentina está en una situación tristemente privilegiada porque, a mi juicio, lo que están haciendo Ciudad, Nación y Provincia por suerte es un diálogo continuo, doy fe de eso, lo veo, y las medidas que toman no son políticas, no están jugando a ver cómo queda uno o el otro. Y eso para nosotros, al menos para mi mirada, supera la dicotomía que genera todo lo que socialmente sufrimos por falta de diálogo en una grieta”.

“Por eso también veo una oportunidad para que todo lo que ocurra sea pensado para cuidar a la comunidad. Por primera vez esta epidemia nos viene a decir ‘vamos a lo importante, juntémonos’. Y eso está ocurriendo a nivel liderazgo de la Salud Pública. Para mí eso es maravilloso, me emociona y por eso fui a ofrecerme voluntariamente. Y hay una dedicación al trabajo coordinado como nunca vi también. Nadie duda, estamos todos cansados y la seguimos”.

“Por eso de nuevo vuelvo al concepto de trabajar en red: encontramos un propósito, no nos anteponemos como individuos, ni con nuestro miedo, ni con nuestros intereses individuales. Eso ahí se está viendo, y esa fase es la que nos permite -la fase actual, la fase 2, donde están estos treinta y pico de casos que están todos guardados, y yo doy fe de eso porque lo veo, el equipazo que hay de contención de contacto, un equipo de operadoras coordinadas para cuidar a esas personas. Ver cómo funciona todo eso es emocionante”.

“Algo que también nos regala esta epidemia es el valor del tiempo, y a la gente que está en resguardo, una de las preguntas que le hacen los operadores es ‘qué es lo que siempre quisiste hacer y no pudiste’. Y bueno, hay gente que le gustaba pintar entonces el Estado le llevó los materiales. O una mujer que quería tejer, o historias así, muy singulares, pequeñas, en las que hay vínculo y hay amor”.

La pseudo libertad

“Ahí aparece otro aspecto. El modelo de consumo y la pseudo-libertad que uno tiene en un trabajo que lleva el tiempo vital de la persona. Estas epidemias sabemos que vienen a hacernos pensar en el modelo de producción, de consumo y de formas de relacionarnos productivamente. Ahora hay tres personas a las que se les da de alta, los primeros tres curados de coronavirus. Ellos son quienes no tienen más miedo, porque ya se curaron, están inmunes. Entonces, ¿qué van a hacer? Y eso es interesante de ver, porque perfectamente podrían ser quienes empiecen a cuidar a otras personas, dado que pueden estar ahí. O si se van a individualizar y decir ‘hago la mía’. Es interesante ver qué nos pasa luego de que tenemos coronavirus. Así que bueno, yo no soy experta en eso pero lo veo, es una oportunidad”.

“¿Qué opciones tenemos en lo práctico? Por ejemplo, seguir una dieta saludable, definida como aquello que es lo más cercano a la tierra. Es decir, si vos tenés que abrir un paquete, algo envasado, industrializado, ya se alejó. Todo lo que estés consumiendo está desvitalizado, porque pasó por la industrialización. Entonces tu sistema inmune requiere de propiedades que van más allá de la vitamina C. Como la toma de Vitamina C se difundió ahora, la pongo de ejemplo: si yo la consumo en pastilla, no es la misma vitamina C que si la saco de una naranja, y no es la misma la de la naranja del jugo del frigorífico que la que saco recién del árbol frutal, y ni hablar si ese árbol frutal no está fumigado y es agroecológico”.

“Esto nos lleva a otro tema. Si consumo algo que tiene agrotóxicos, se afecta la salud incluyendo la microbiota y sse afecta el sistema inmunológico. La microbiota es un órgano nuestro: así como tenemos el hígado y el riñón, tenemos una película de bacterias en nuestro tubo digestivo que si no existen, o han sido dañadas, nos impiden estar sanos. Si consumo algo que tiene un agroquímico o un agrotóxico, es obvio que las bacterias se van a ver afectadas. De hecho el glifosato se descubrió como un antibiótico de amplio espectro. Entonces, vuelvo al contexto, cada vez que yo consumo una comida que tiene un proceso que no es natural, estoy afectando mi microbiota y eso va a afectar mi inmunidad, hoy ya se conoce esa relación tan necesaria de nuestras bacterias con nuestro sistema inmune e incluso cerebral”.

“¿Cómo hacemos entonces como sociedad? La creatividad va a aparecer por la pregunta, la pregunta que está abierta, y que nos hace buscar juntos. No hay respuestas. Y creo fuertemente que en ese caso nuestras respuestas son maravillosas si las pensamos colectivamente y en cada particular. Por supuesto el coronavirus puede ser una oportunidad para efectivamente sacar de cuajo la idea de que el modelo productivo actual es necesario para supervivir. En cambio tenemos otras posibilidades, de actuar en cooperación, en colaboración, pensando en otros estilos de vida”.

“¿Un ejemplo? Redes de vecinos podrían conseguir bolsones de alimentos saludables, por ejemplo de la UTT (Unión de Trabajadores de la Tierra). Eso hoy se pueda compartir por redes y generar esa relación de productor y consumidor. Darnos cuenta de que ir a un supermercado es una construcción del modelo, del sistema actual. El coronavirus tal vez permita llegar a ese 60% de personas que pueden estar esperando ideas y acciones de partes de grupos que puedan acercarles formas nuevas de consumo distintas”.

“La epidemia nos trae una novedad: poder reconstruir lazos sociales rotos. Una oportunidad de generar la cooperación y encontrar el lugar en una sociedad que hoy nos necesita a todos. Lo estoy viendo. Un ministerio segmentado en organigramas rígidos se transformó en otra cosa donde el eje es la salud y el entramado para resolver situaciones. Eso saca los egos, hay un propósito común que nos convoca y relega el individualismo. Todos con una energía asociativa muy interesante. Haciendo algo que no es por pánico o miedo o por un interés individualista. Ese tipo de cambios pueden ser el signo de una época”.

“En lo práctico, el tema es evitar que la enfermedad crezca tanto que colapse al sistema de salud, que no haya camas suficientes si la epidemia crece toda junta”.

“Ojalá los periodistas se dejen de hablar de números, de miedo, y se pongan a hablar de la potenciación que genera trabajar en la construcción del lazo social”.

Fuente: lavaca.org

El Ministerio de Salud de la Nación confirmo hoy 9 casos nuevos de Covid-19, 5 de ellos en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, 3 en Chaco y 1 en la Provincia de Buenos Aires, con lo que el total asciende a 65 en el país, dos de los cuales son fallecimientos.

Fue desarrollado por investigadores del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria y puede ser licenciado a empresas públicas o privadas.

La sustancia fue elaborada a partir de Bacillus thuringiensis israelensis (Bti) una bacteria que enferma mortalmente a las larvas y que, además, no es nociva para el personas y animales, confirmó en un informe el ente estatal.

"Se logró alcanzar el desarrollo de un producto que puede ser transferido al sector público y privado, y demuestra la importancia del organismo no sólo en el sector agroproductivo, sino en cuanto a plagas y vectores que afectan a la salud de la población”, dijo Roberto Lecuona, director del Instituto de Microbiología y Zoología Agrícola (IMyZA) del INTA.

El bioinsecticida "es un producto biológico que destruye de forma eficiente a los mosquitos en sus etapas tempranas, y evita que se desarrollen y continúen el ciclo”, destacó el titular del IMyZA desde donde se logró el desarrollo.

La sustancia "no se aplica en pulverizaciones en espacios públicos, parques y paseos como otros métodos, porque sólo mata a las larvas y no a los mosquitos adultos, por lo que debe ser aplicado en agua donde puedan proliferar las larvas como charcos, estanques, baldes, posa macetas, floreros", describió.

Adolfo Cerioni, coordinador nacional de Vinculación Tecnológica del INTA, informó: “estamos en condiciones de transferir la cepa y asistir a los laboratorios provinciales que cuenten con la capacidad de generar bioproductos en todo lo que hace a la producción”.

El producto tiene la característica de “no presentar inconvenientes al usarlo de manera permanente, ya que la radiación solar lo elimina del medio y alcanza muy buenos resultados”, señaló Graciela Benintende, investigadora del IMyZA.

Los biolarvicidas, si están expuestos al sol, deben ser repuestos después de 10 o 15 días de aplicados "pero se ha demostrado una vigencia de hasta 30 días cuando los ambientes acuáticos son sombreados o semisombreados", los de preferencia del Aedes aegypti, vector del virus del dengue, la fiebre chikungunya y zika, indicó la experta.

En condiciones de laboratorio "se registró que el desarrollo, en 3 horas ya tenía efecto sobre las larvas del Aedes aegypti", aseguró el INTA.

Fuente: diariojornada.com.ar

 

El Presidente anunció la medida después de la reunión en la que analizó los pasos a seguir para frenar la propagación del virus.